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sábado, 27 de diciembre de 2025

Tal vez, algún día 🌫️🦋


Hay silencios que no se rompen, pero se transforman. Este poema habla de ese momento en el que, después de tantos años, uno reconoce que lo compartido ya no encuentra su lugar, y que el silencio —aunque duela— también es una forma de cuidado y de cierre.


A veces, lo más honesto es aceptar que los caminos se separan, y que lo que un día fue hogar hoy solo puede ser memoria.


sábado, 13 de diciembre de 2025

Acá estamos, amigo mío 🌾✨


Después de tantos años, volver al mismo lugar es también volver a sentir.

Este poema recoge recuerdos, silencios y despedidas que aún permanecen en el corazón, y que la palabra transforma en presencia.





A veces, regresar no es repetir el pasado, sino reconocer que seguimos aprendiendo a sentir.


jueves, 11 de diciembre de 2025

Vuelve a tocar la guitarra 🎶✨


Hay melodías que no son solo música: son caminos hacia el alma.

Este poema nace de esa necesidad de volver a escuchar, de dejar que la guitarra calme lo que la palabra apenas alcanza a decir.




A veces, lo que sentimos nos desborda. Pero ser fiel al corazón es también dejar que la música nos sostenga.






viernes, 5 de diciembre de 2025

El Pajarito Pico y su Mejor Semilla ✨


En el Gran Jardín, Pico soñaba con encontrar la Semilla Dorada. Su búsqueda lo llevó a descubrir que lo más valioso no siempre está fuera, sino en lo que cultivamos dentro: aprender, ayudar y compartir.





A veces, los sueños que se ven no son objetos que encontramos, sino gestos que construimos.

Si te gustó esta historia, también puedes leer: Pío y el Nido Perfecto

martes, 2 de diciembre de 2025

Diciembre: entre la espera y la memoria 🎄

Ya estamos en diciembre. El invierno se acerca y la Navidad le sigue los pasos, como también el final del año.

Este 2025 ha sido para mí un año difícil: cuatro pérdidas, tres cercanas y una lejana. Es inevitable sentir, añorar, tener recaídas. Y si a eso se suma mi situación personal, la vida se complica aún más.

Sin embargo, diciembre también es un tiempo de pausa. Una ventana abierta hacia la nieve, un niño que espera, una mesa con galletas y leche… símbolos de que incluso en medio del dolor seguimos mirando hacia adelante.

Un año termina, otro comienza. Y aunque se me haga cuesta arriba, sigo buscando transformar lo vivido en claridad. Porque incluso en la pausa, hay presencia.

Los sueños que se ven no siempre son fáciles, pero incluso en la espera, seguimos creando.